07/09/2017

Deuda Monumental

Formación titular que enfrentó a Venezuela. Agencia VOVOPAD

Pasó una nueva doble fecha de las Eliminatorias Sudamericanas y Argentina sigue en la misma posición en la que comenzó: zona de repechaje. Sólo pudo cosechar dos empates, el primero en Montevideo frente a Uruguay, y el segundo ante Venezuela en Buenos Aires.

Lo cierto es que por el peso de la localía y por la posición de su rival en la tabla, en donde dejó realmente puntos fue en la noche del martes ante el conjunto de Rafael Dudamel. Un dato: fue el primer punto que cosechó la Vinotinto en toda su historia visitando al conjunto argentino.

El partido tuvo dos momentos bien definidos: en la primera etapa se vió lo mejor de la Selección, y lo que había planteado Jorge Sampaoli en la semana “buscar un gol rápido para que el rival busque otro plan”. Y vaya que sus jugadores contestaron en la cancha, tan sólo a los 3 minutos Mauro Icardi pudo haber cambiado el rumbo de la noche si hubiese definido mejor ante la salida de Wuilker Fariñez.

A pesar de contar con varias ocasiones no pudo romper el cero en el marcador, pero se fue al descanso sabiendo que sólo era cuestión de afinar la puntería. Sorpresivamente el panorama cambió radicalmente cuando Éver Banega perdió la pelota en el mediocampo y los venezolanos explotaron al máximo el error en la salida del volante Albiceleste. Jhon Murillo fue quien silenció al Monumental.

El rosarino fue el que más buscó en la fría noche de Nuñez. Agencia VOVOPAD

Acto seguido se dejó ver la otra cara del local en el encuentro: la de un equipo sin ideas, que le costaba llegar con claridad al arco visitante, y que cayó en el vicio de lateralizar eternamente, facilitando de sobremanera la tarea de la defensa visitante, que vale destacar, tuvo una gran actuación.

Para colmo, ni los cambios lo ayudaron al hombre de Casilda a poder cambiar la historia. Darío Benedetto (que ingresó por Paulo Dybala) tuvo escasa participación en el ataque; y Javier Pastore (en reemplazo de Icardi) nunca pudo asociarse en plenitud con Lionel Messi, y para colmo perdió pelotas innecesarias en un momento muy complicado del trámite.

El único que le respondió a “Sampa” fue Marcos Acuña, quien pisó el terreno de juego a raíz de una nueva lesión de Ángel Di María. De sus pies nació el único gol argentino, que llegaría con la complicidad de Rolf Feltscher que la metió en su propia valla, tras un centro del ex Racing.

Tras el pitazo final del chileno Roberto Andrés Tobar Vargas, el público mostró su descontento y despidió con un silbido generalizado al combinado nacional. El único jugador que recibió ovaciones antes, durante, y post partido fue el mejor jugador del mundo: Messi. El rosarino fue el que más buscó en la fría noche de Nuñez, y la hinchada se lo hizo saber.

Por Federico Urriza – Enviado especial
Imagen Agencia VOVOPAD